Quitar de los sellos

Se trata de una etapa importante en la vida de un filatelista, que puede parecer simple pero es a menudo peligroso para nuestros costosos sellos. Hay que señalar que según los períodos, sigue siendo preferible de conservar los sellos en sus soportes, (cartas, documentos, etc…) más bien que de quitarlos de estos últimos.

En efecto algunos sellos de colección tienen más valor sobre documentos que viajan, a la tarifa o gusanos de los destinos alejados. ¡No dudan en pedir consejo antes de toda operación irremediable!


El material

  1.     Un vidrio de agua tibio
  2.     Su documento sellado
  3.     Un par de tijeras
  4.     Un apoyo absorbente (secante, sopalin, Diario…)
  5.     Una pinza a sellos


Aplicación

En primer lugar, comienzan por recortar el apoyo en torno al sello dejando un margen de 1cm alrededores, eso le evitará destruir algunos dientes al paso. Tome cuidado de retirar todo excedente de papel a la espalda del fragmento (forro de color, baja, etc…). A continuación hunden el sello en el recipiente de agua tibio y dejar empapar algunos minutos.

Velar no dejar empapar el sello demasiado mucho tiempo, las fibras papel de este último se debilitarían y su sello correría el riesgo de rasgarse (reconozca que sería daño después de todo este trabajo).

Alrededores 5 minutos más tarde, recuperan el sello y su apoyo y separan delicadamente el uno del otro. Puede, también pasar ligeramente el dedo a la espalda del sello con el fin de retirar todos los restos de goma.

No le queda ya que por poner este último en su soporte absorbente para que seque perfectamente.

Una vez seco, su sello puede ligeramente combarse, antes de guardarlo en sus Clasificadores filatélicos, dejan el durante algunas horas entre 2 hojas de papel a la parte del cual habrá puesto un camión. Para los sellos auto-adhesivos consultan este artículo.


Abajo encontrará un vídeo recapitulativa